Una moderna planta para el reaprovechamiento de los residuos sólidos se inauguró en la localidad de Bellavista, poniendo de esa manera punto final a una larga espera de su población, pues la planta reciclará desperdicios y producirá abonos orgánicos para ser aprovechados en la agricultura.
La viceministra de Gestión Ambiental del Ministerio del Ambiente (Minam) Albina Ruiz, acompañada del gobernador Pedro Bogarín y autoridades locales fueron los encargados de entregar la importante obra que es una de las primeras en San Martín y que sirve de ejemplo para conseguir otras similares en la región. La viceministra se comprometió a apoyar las gestiones del gobierno regional y las municipales y destacó la sobresaliente participación del gobernador, Pedro Bogarín, en un reciente foro ambiental en EEUU.
A su turno Bogarín Vargas, indicó que Bellavista ingresa a la modernidad ambiental al concretar una obra de vital importancia que indudablemente favorecerá a la salud de la población. En ese sentido, precisó que su gestión viene trabajando para hacer realidad muy pronto el Hospital de Bellavista, construcción que está en su fase final de implementación, el sistema de agua potable y desagüe cuyo terreno para la planta está casi saneado. Además, subrayó que el polideportivo será otra obra en la ciudad, así como el asfaltado y el mantenimiento de carreteras a las zonas de producción.
Bogarín también se refirió a la importancia de evitar la pérdida de más bosques y al aprovechamiento de las áreas degradadas mediante los proyectos productivos que su gestión viene trabajando con la participación de la población organizada que se está sumando a la política estratégica “Revolución Productiva”. Precisamente sobre el tema, experiencias de conservación y de iniciativas productivas sostenibles en San Martín, fue el tema que abordó durante su participación en Washington que podría generar un bono de 30 millones de dólares a favor de la conservación en la región.
El gobernador señaló que San Martín ha sido afectada por la deforestación en el pasado, debido a la agricultura migratoria y falta de políticas que ayuden a ordenar el territorio. Es por ello que desde el 2005 se inició la zonificación ecológica económica que permitió desarrollar instrumentos de gestión como política territorial utilizando las potencialidades y limitaciones del territorio. Remarcó que se definieron los lineamientos para el desarrollo de zonas agrícolas, pecuarias, acuícolas, urbanas, conservación y de aprovechamiento de recursos.
Sin embargo, ahora la realidad es otra pues según los reportes de Geobosque del Minam, San Martín disminuyó de 48 mil hectáreas deforestadas al año, a menos de 12 mil en el 2018. Eso se debe, según el gobernador, no sólo a la zonificación, sino también a la población organizada pues se tienen 37 concesiones para la conservación donde los agricultores están cuidando más de 600 mil hectáreas de bosques de protección. Esto se suma al millón 300 mil hectáreas bajo cuidado en las áreas naturales protegidas.
"Estamos comprometidos en trabajar la revolución productiva y cuidar nuestros bosques. Bajo este modelo ponemos a consideración de nuestros ciudadanos y socios estratégicos, que sí es posible desarrollar una agricultura, acuicultura, ganadería y producción forestal, altamente competitivas. De igual modo, creemos que la conservación, manejo del bosque y la biodiversidad son importantes para generar negocios rentables y mantener el patrimonio natural que es imprescindible para nuestro bienestar", subrayó Bogarín.